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martes, 22 de noviembre de 2011

Rotonda

"La Rotonda"


Tocaba el reloj las seis de la tarde, donde La Rotonda sirve una tras otra las órdenes que se levantan cuando entra un nuevo cliente.


Se sentó Carlos al filo de 120 minutos corriendo, esperando ver que los pies de Aura aterrizaran y La Rotonda cantara su menú. Sentado esperaba. Aura no llegó. No deseaba llegar, temía la reacción de Carlos, temía su temple, la dignidad manchada, luego escribió.



Carlos temía por Aura; su espíritu incorruptible manchado por la traición. Aura seguía sin aparecer, el temor se acrecentaba con cada latido, no verla, sentirla lejos, dejar de sentirla. . . ¿Qué los había separado?, ¿sería Aura, sería él? Aura seguía sin aparecer.



Llegó una nota a la mesa donde Carlos había permanecido largo tiempo. Recordó en el umbral de la ventana, que mucho antes la confesión que en el lecho de papel le había hecho a Aura. La nota, en efecto era de ella: tú dijiste que necesitábamos del otro para completarnos a nosotros mismos, más pensé en que necesitarías más las cosquillas de mis pestañas, que caen cuando amanece y los besos de mis ojos a las gotas exhaustas de tu frente que naufragan, aún, ya cansadas por mi vientre. Pensé en todo tu bien, en el porvenir y tu mal, en el presente, fue entonces cuando supe que necesitabas más habitar en mí y yo en ti, sin pertenecernos. Vivirte adentro, en el fondo, muy adentro, donde ya no queda espacio para nada más, es ahí, ahí donde voy meciendo tu lecho, hilvanando con cabellos y ojos el reposo de existencia, donde todo es verdad, a nada le temo, todo es verdadero y sencillo, yo no amo tu propiedad, amo tu existencia y ser, pero no puedo fallarme a mí misma. Esto es el mejor sí que puedo darte, para permanecer a tu lado toda la vida, pero no, no puedo casarme contigo.


Tocaron dos horas más tarde de las seis en La Rotonda, estaba cerrando. Carlos aún sostenía la nota con su mano izquierda, mientras que un anillo de compromiso jugaba entre sus dedos. Con dignidad salió de La Rotonda para ir en busca de su ahora amante.

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