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sábado, 3 de septiembre de 2011

Diatriba al despertar




Esa tarde desperté, desperté de un frágil sueño.
Entonces lo supe, atardecí cansada de los amores perdidos, de sus palabras precisas e inútiles.
Cansada de las frases rotas, esas que con cada acción después del adiós te van quebrando de poco en poco la voluntad, y todo se vuele


anécdotas mal logradas, por culpa de esos recuerdos


latentes y vivos.


Se me apago el deseo,

se me desvanecieron las ganas,
mis ansias se marchitaron como
gritos al son de un perro a medio morir,
recuerdo que también llore en tus ojos,

llore amargos tus besos en mis labios al tomar un café,
ni el sabor de mi café pude disfrutar.


El maullido de mi mente despertó hambriento de deseo, jugó con tus imágenes, a mi deseo lo carcomió la nostalgia.


Sí me eché a llorar,
llore
y
llore mucho
al mirar en el espejo,
mis ojos en tus ojos sumidos en la tinta de mis besos,



Una noche marchite tus ojos,
pero no me arrepentí, perdón por haberte
dicho que el amor no perdona,
porque la que no perdona, en verdad, soy yo.

¡No espera no te vayas! Aún no termino esta diatriba, espera por favor sentado en ese banco donde espere yo por ti, espera diez minutos y cuarenta años que vuelva yo con los deseos apagados a verte de frente,
ya desperté,
ya no estoy adormilada,


solo,

solo creo que quedan los recuerdos.

2 comentarios:

  1. Damn! sí melancholique :S :( creo q andamos en las mismas! pero q buenas líneas. Salúd de nuevo!

    http://estatuariosoleado.blogspot.com/

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  2. Saludos de vuelta!!

    Estas líneas son de hace unos añitos afortunadamente. Lo bueno, lo real que me sucede, vendra después.

    Apesar de un bello día nublado. :)

    Salud, salud!!

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